El proyecto RED NACIONAL DE LABORATORIOS DE FUNCION RENAL se propone ofrecer una solución a un problema grave de la medicina clínica en el 2022: el error de las fórmulas de estimación de la función renal y sus consecuencias. Distintos estudios, han demostrado que las fórmulas de estimación, ya sea las que utilizan la creatinina, la cistatina-c o ambas tienen un error amplio, frecuente y aleatorio a la hora de estimar la función renal de pacientes. La magnitud del error habla por sí sola: la variabilidad promedio de cualquier ecuación es del +/- 30% de la función renal real, cuando ésta se mide por patrones de referencia. Esta variabilidad puede no ser relevante en sujetos de la población general, o en sujetos sin enfermedad renal. Sin embargo, el error de las fórmulas de estimación en pacientes con enfermedad renal crónica (tanto adultos como niños) o en sujetos en los que se necesite tener una medición fiable para tomar decisiones clínicas puede tener consecuencias importantes. Sin embargo, la alternativa a las fórmulas, es decir los métodos de medición de la función renal con patrones de referencia (inulina, DTPA, iohexol, iotalamato) son técnicas complejas y laboriosas. Por lo tanto, la medicina clínica se haya frente a una encrucijada, medir la función renal asumiendo la complejidad del método o estimar y asumir errores y los efectos derivados de ellos. En el presente proyecto – siguiendo las líneas de la MEDICINA DE PRECISION – proponemos el uso del aclaramiento de iohexol utilizando química seca (iohexol-DBS) como una alternativa simple, fiable, económica y realista para medir la función renal en un grupo específico de casos: las condiciones clínicas donde sea crucial tener una valoración de la función renal fiable. El iohexol-DBS es una simplificación del método desarrollada y validad por el Laboratorio de Función Renal de la ULL (LFR-ULL). En este laboratorio se realiza el método en paciente con enfermedad renal crónica, adultos y niños, donantes del programa de donante vivo, trasplantados renales y sujetos en los que se necesita ajustar una medicación potencialmente tóxica según el filtrado renal.
Nuestro objetivo es que 9 centro españoles cuenten cada uno con un LFR, para poder brindar esta técnica a pacientes en los que se necesite tener un valor preciso de la función renal. El LFR-ULL instruirá a los centros, se les brindará el soporte formativo necesario así como los programas informáticos necesarios para montar y desarrollar el método. Además, se organizará un sistema de validación regular entre los centros y el LFR-ULL.
El objetivo principal del proyecto es:
El objetivo principal del proyecto es valorar la factibilidad -técnica y económica- de la implantación en la clínica diaria de la medición de la función renal con un método simplificado, el iohexol-DBS. Con este método se tendrá una valoración más precisa y exacta de la función renal de los pacientes, siguiendo los preceptos de la medicina personalizada o de precisión.
Los objetivos secundarios del proyecto son:
Teniendo en cuenta el error tan amplio e impredecible de los métodos de estimación de la función renal en uso hoy en la práctica clínica, el consorcio ha previsto que el impacto de la implementación de un método mucho más fiable dentro del SNS sea alto, relevante y predecible. Se destacan los aspectos más importantes del impacto esperado con el proyecto:
I.- En el ámbito de la salud de la población: un método más preciso y exacto – y a la vez simple y práctico- para medir la función renal tendrá múltiples ventajas a nivel de distintas poblaciones de riesgo, como ser:
II.- En el ámbito del SNS. La ERC se encuentra entre las enfermedades más caras para los sistemas sanitarios, con un coste estimado en 140 000 millones EUR anuales en Europa. Según un informe del Parlamento Europeo, aún quedan muchos desafíos por superar antes de que podamos revertir esta preocupante tendencia. La mayoría de los pacientes con ERC desconocen su estado debido a la falta de un diagnóstico precoz. Un método como el que se plantea implementar en este proyecto, más preciso y exacto hará más eficaz al SNS en la toma de decisiones clínicas, en el diagnóstico, el tratamiento y la prevención en una enfermedad tan frecuente como es la ERC. Por otro lado, hay que tener en cuenta que la ERC tiene en España un coste sanitario muy elevado, tan importante como el del cáncer o la diabetes: 1108 millones de euros anuales. Mejorar la precisión en los aspectos mencionados, con un método simple y de bajo coste como es el iohexol-DBS, significará un ahorro en costes directos e indirectos derivados de las mejoras diagnósticas y pronósticas en la ERC y otras condiciones clínicas.
III.- Impacto social: En Europa padece ERC la impactante cifra de 75 millones de personas, mientras que la frecuencia mundial se ha estimado entre 700 y 800 millones de personas, con una proyección de que la ERC se convertirá en la quinta causa de muerte a nivel mundial en 2040. En España, afecta alrededor del 10% de la población española. Estudios predictivos han observado que la prevalencia e incidencia de la ERC y sus consecuencias se incrementarán en las próximas décadas, pudiendo llegar a ser la 5a causa de muerte en España en el 2040.
El brote de COVID-19 ha empeorado aún más la situación. Los datos recientes muestran que los pacientes con ERC tienen un mayor riesgo que aquellos con otros factores de riesgo conocidos, incluidas las enfermedades cardíacas y pulmonares crónicas. Las tasas de mortalidad son preocupantemente altas: 20% en receptores de trasplante de riñón y 21% en pacientes en diálisis. Además, se ha informado que la lesión renal aguda (LRA) afecta al 58 % de los pacientes hospitalizados con COVID-19 con una tasa de mortalidad asociada de más del 30 %. Dado que muchos pacientes con LRA desarrollan posteriormente ERC, es probable que los pacientes con COVID-19 que sobreviven a la LRA experimenten la misma evolución y aumenten la carga general de ERC en Europa.